octubre 19, 2021

Perrito recorre varios kilómetros hasta encontrar la tumba de su dueño.

El amor de los perros hacia los humanos no tienen limites, incluso más allá de esta vida. Se forma un vínculo que es casi inquebrantable y así lo demostró este perrito que recorrió varios kilómetros hasta llegar a la tumba de su dueño y visitarlo todos los días.

El adorable perro llamado Fulmine, compartió los últimos siete años de su vida con su mejor amigo Leonardo. Ambos vivían muy cómodamente en el campo de Italia, disfrutando de la naturaleza y siempre buscando la manera de ser felices acompañándose.

La hija de Leonardo, Sarah Sechi, asegura que eran inseparables, se habían convertido en almas gemelas, se querían mucho y siempre se les juntos y alegres.

Desafortunadamente, el hermoso momento que Fulmine y Leonardo pasaron juntos, tenía que llegar a su fin, pero al parecer su amor sigue latente. Después de luchar durante mucho tiempo contra una grave enfermedad, Leonardo falleció.

Mientras estuvo en el hospital, su familia se hizo cargo de su perro, pero a pesar de brindarle todo lo que necesitaba, notaron cuánto extrañaba a Leonardo.

Sarah comentó a The Dodo: “Cada vez que se acercaba un automóvil, Fulmine corría hacia la puerta para ver si era mi padre”.

Fulmine estaba buscando a su mejor amigo por todas partes, incluso cuando su amigo ya había sido enterrado, no perdió la esperanza de encontrarlo.

Insistió tanto en encontrar a su amado humano, que después de muchos intentos, finalmente logró localizarlo. Cuando pasó un día el funeral de Leonardo, Sechi y su hijo viajaron al cementerio para dejar flores frescas en su tumba.

Al llegar a la tumba se sorprendieron por la escena que encontraron, ya que había alguien más que ellos visitando a su padre. Era Fulmine, el perrito había caminado varios kilómetros por su cuenta, solo para poder encontrar la tumba de Leonardo.

Nadie sabe cómo llegó allí, pero al parecer entendió que su padre, a quien no había vuelto a ver, estaba allí.

“No esperaba encontrarlo allí. No estuvo en el funeral, no tengo ni idea de cómo llegó allí”, comentó Sarah.

Finalmente Fulmine se había reencontrado con su mejor amigo Leonardo, aunque solo fuera espiritualmente. Increíblemente, esta no iba a ser su última visita, ya que desde ese momento los vecinos informaron cuando vieron a Fulmine visitando el cementerio.

Según su familia, el perrito visita la tumba de Leonardo casi todos los días, demostrando el amor infinito que le tiene. Cómo llegó Fulmine a la tumba siempre será un misterio, pero por extraño que parezca, sigue siendo muy conmovedor.

“Me gusta pensar que lo guía el amor que siente por mi padre. O que mi padre lo llevó allí” comentó Sarah.

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